Archive | Extraterrestres RSS for this section

Relaciones intergalácticas

Estoy segurísima de que el día que se descubra vida inteligente en el Universo será el más importante de la humanidad. Resultó que no estábamos solos y el mundo como lo conocíamos ha dejado de existir.

Me gusta imaginarme las implicancias políticas, económicas y científicas que un descubrimiento como este podría traer. De hecho me encantaría escribir una extensa investigación que reúna el trabajo de biólogos, antropólogos, filósofos, politólogos, físicos y otros especialistas que expliquen cómo cambiaría la vida frente a este hecho. Sin embargo soy muy pajera y no me gusta hacer entrevistas así que si alguien quiere hacerlo por mí, adelante.

Los distintos escenarios son tan variados, por supuesto, que costaría llegar a una conclusión unificada. Hay muchas variables que influirían en mayor o menor medida. ¿Podemos hacer contacto con los alienígenas? ¿Cómo funcionan sus cuerpos? ¿Qué tan avanzada es su tecnología? ¿Cómo se comunican? ¿Poseen los mismos sentidos humanos?

Porque una cosa es encontrarlos y otra cosa completamente distinta es que compartamos las facultados que nos permitan interactuar. Pienso en Solaris y en ese enorme mar inteligente que perturbaba profundamente a quienes intentaban comprenderlo. ¿Y si esa inteligencia es tan inabarcable que terminamos sintiéndonos una miseria de seres vivos? ¿Y si no podemos soportarlo?

Y luego aparece Nicolás Berasain.

Conocí su trabajo a través de la Asociación Escéptica de Chile (Aech) que lo puso en su lista de charlatanes nacionales y hoy le pide que participe en Aech Escucha. El señor Berasain es un exopolítico, es decir, alguien que dedica su tiempo al “estudio y la teoría de las posibles relaciones políticas entre civilizaciones inteligentes del universo”. Algo así como un diplomático interespacial.

Conferencia de prensa alienígena

Bueno, el mismo Berasain aclara que se trata de una definición preliminar -seguramente porque los extraterrestres no han querido sentarse a la mesa a negociar con él- pero que existen varias fotografías, videos y testimonios (?) que, si bien no son una “prueba positiva y objetiva ante la ciencia oficial”, sirven para “aceptar la hipótesis de presencia extraterrestre en la Tierra” (??). Y que como ya están aquí, es mejor ir preparándose para cuando el contacto se haga público y podamos cambiarles Ipads por pistolitas láser o nos enseñen a hacer volar las bicicletas.

Yo no sé cómo alguien querría establecer relaciones políticas con un ser escurridizo que no ha tenido la dignidad de presentarse públicamente. Porque aquí en la Tierra, al menos, si un país manda una nave tripulada a sobrevolar los cielos de otra nación sin previo aviso, es guerra segura. Lo que explica Berasain es que el contacto ya se ha hecho y los gobiernos y Fuerzas Armadas de todo el mundo no quieren soltar la papita porque quedaría es que la media casa de putas si nos enteramos.

Lo que los exopolíticos quieren es que cuenten toda la verdad, porque esa información “es un bien cultural para toda la humanidad”. No le niego a Berasain la importancia que tendría el descubrimiento de vida extraterrestre, mucho más si es inteligente y además podemos contactarlos. De ahí a aceptar con fotografías y testimonios no sólo que existen, sino que están acá, y que los gobiernos tienen la capacidad de ocultar tan gigante acontecimiento… no, gracias.

Don Nicolás, con sus estudios en ciencias políticas y filosofía de la Universidad de Chile, debería saber cómo funciona la política. Entendería que las relaciones de poder tal como las conocemos ahora son una cuestión meramente humana. Que enfrentarnos a una civilización extraterrestre escapa completamente de nuestro dominio y las herramientas que tengamos para prepararnos para ese día podrían resultar inútiles en el momento de la verdad. Que encontrar una manera de relacionarse con los alienígenas es un ejercicio de predicción tan inestable, que puede ser divertido, pero en ningún caso factible. Que los seres humanos –por muy especiales que nos creamos entre nosotros- no somos la gran cosa en el Universo y no seremos nosotros los que llevemos las riendas de la política intergaláctica.

Tal vez si el exopólitico se tomara el asunto con menos seriedad y paranoia, me caería mejor. Si en lugar de jurar que todo es cierto aceptara que todo se trata de especulaciones se generaría un debate más interesante. Y quien sabe, hasta podríamos empezar a armar comisiones para tratar con los alientes.